El drama de Pergamino: toda una familia tiene daño genético por tomar agua con agroquímicos

Un informe del equipo de investigación de Genotoxicidad de la Universidad Nacional de Río Cuarto volvió a alarmar a la población de Pergamino. A la ya confirmación de la existencia de agroquímicos y arsénico en el agua –algo que fue comprobado por diferentes niveles de la justicia-, se le agrega la verificación del daño genético que sufre una familia entera por estar expuesta a constantes fumigaciones.

A pesar de que el intendente local, Javier Martínez (Cambiemos) catalogó a estas denuncias como un “manoseo político” y minimizó a la cuestión asegurando que sólo se encontró “una partícula de glifosato en miles y miles de litros” de agua, lo cierto es que la provincia y el país miran a Pergamino como una de las ciudades más contaminadas, ante las numerosas evidencias que recaban vecinos y la Justicia.

Ahora, el estudio que llevó a cabo la Doctora en Biología, Delia Aiassa, del equipo de investigación de Genotoxicidad de la Universidad de Río Cuarto comprobó lo que una familia temía: el agroquímico en sangre enferma y “daña las células” del cuerpo humano.

Se trata de Sabrina Ortiz, referenta de Madres de Barrios Fumigados, su esposo y sus dos hijos menores. Todos tienen niveles de agroquímicos en sangre que superan lo permitido y provocan todo tipo de enfermedades.

Según el estudio, el caso de su hijo de seis años es de 120 más partículas en sangre que soporta el organismo, su hija 100 veces más, y en su caso, 58 veces más.

El 20 de agosto operarán a su hija porque tiene una enfermedad rara en la que autodestruye sus propias células, según le explicaron del Hospital Autral de Pilar. Esta situación le provoca todo tipo de enfermedades: como ganglios alrededor de la aorta que amenazan con apretar la arteria, inflamación de lengua, sangre en la orina y quistes en los huesos.

Una pesadilla que toda una familia vive por haber estado expuestas a constantes fumigaciones en el Barrio de Viajantes, al límite con Villa Elicia, en donde también se encontraron numerosos casos de cáncer y otras enfermedades relacionados a los agroquímicos que, en general, ingresaron al organismo a través del aire o desde el consumo del agua.

“Necesitamos que esto se sepa porque es como si no pasara nada y nuestra vida cambió al cien por ciento. Lo que se sufre de éste lado es tremendo, porque no sabés lo que puede llegar a pasar”, manifestó desesperada Sabrina Ortiz para Primera Plana.

LA RESPONSABILIDAD DEL MUNICIPIO

Pergamino se encuentra en una de las zonas más codiciadas para la cosecha de la soja transgénica, un producto que es tratado generalmente con diferentes fitosanitarios, que como comprobaron numerosos estudios, tienen un impacto negativo hacia la salud humana.

Por esta razón, el Concejo Deliberante de la localidad ubicada al norte de la provincia había sancionado una ordenanza que buscaba establecer límites a las fumigaciones.

Pero, a raíz de la investigación que ahora lleva el Juzgado Federal de San Nicolás a cargo del juez Carlos Villafuerte Ruzo, los bloques de la oposición quieren saber si el municipio a cargo de Martínez omitió esa ordenanza y por lo tanto, tiene algún grado de responsabilidad acerca de los casos de agua contaminada y particularmente, por las familias que se encuentran enfermas.

“El tema del agua es algo complejo, está manoseado políticamente y siempre surge en épocas electorales. (…) Se encontró una partícula de glifosato en miles y miles de litros porque nuestro suelo se aplica esa sustancia hace mucho tiempo, pero lo que tiene no es dañino”, se había jactado el intendente Martínez.

   RESUMEN DE LA CAUSA

El primer estudio que les dio la razón a los vecinos, fue realizado por especialistas del Conicet y del Inta- Balcarce, así como por el especialista de la Universidad Nacional de La Plata, Damián Marino. Allí se arrojó niveles altos de agroquímicos en el agua. Sin embargo, posteriormente el municipio encomendó un estudio paralelo realizado por la Autoridad del Agua de la provincia (ASA), que contradijo lo anteriormente dicho.

A pesar de lo que había arrojado los análisis previos de dos laboratorios, el municipio ordenó una muestra que llevó a cabo Bromatología y la Autoridad del Agua de la Provincia, quienes posteriormente publicaron sus resultados y descartaron que el agua esté contaminada.

Para destrabar el conflicto, el juez Villafuerte Ruzo dispuso que por ahora se suspenda cualquier tipo de fumigación y ordenó que se realice un nuevo análisis al equipo de Toxicología de la Corte Suprema de la Nación. El cual, coincidió en que el agua de los pergaminenses estaba contaminada.

La última novedad fue que la propia Autoridad del Agua aseguró que el agua de la ciudad contiene niveles altísimos de arsénico. Pese a que el mismo se trata de un material natural -no producto de una contaminación externa-, potencia la peligrosidad para la salud humana en contacto con los agroquímicos.(INFOCIELO)