San Nicolás: Condenaron a 14 de años de prisión a un pastor mormón por abusar de su hijastra

El acusado, Carlos Escalante, recibió la condena pedida por la fiscalía de San Nicolás, 14 años de prisión por abuso sexual simple agravado reiterado y abuso sexual con acceso carnal agravado reiterado en concurso real. La víctima y denunciante es su hijastra, que padeció los vejámenes cuando vivía bajo el mismo techo que su agresor.

El acusado, Carlos Escalante, recibió la condena pedida por la fiscalía de San Nicolás: 14 años de prisión por abuso sexual simple agravado reiterado y abuso sexual con acceso carnal agravado reiterado en concurso real. La pena es de cumplimiento efectivo. La víctima y denunciante es su hijastra, Johanna Rabbia, que padeció los vejámenes cuando vivía bajo el mismo techo que su agresor. Este hecho había tomado trascendencia nacional el año pasado cuando la joven decidió denunciar al abusador por las cámaras de la televisión.

En la causa declararon como testigos Roberto Buron como superior en la Iglesia, Johanna, su madre y sus hermanos.

                                              Denuncia

Cuando Johanna apareció por el canal informativo de noticias TN contando los horrores que vivió en su niñez, la ciudad entera se sintió conmovida. La joven, quien actualmente vive en Capital, explicó ante las cámaras, para todo el país, el calvario sufrido durante su temprana edad en la ciudad de San Nicolás al ser abusada por su padrastro, quien además en ese tiempo era pastor mormón de la iglesia de “Jesucristo de los Santos de los últimos días”.

El hecho ya  había sido denunciado por la víctima en el año 2015, donde contó en la fiscalía Nro. 4 a cargo del Dr. Leveratto, hechos vividos entre los años 2006 y 2009. De inmediato se inició una investigación que terminó imputando al denunciado, por los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado reiterado y de abuso sexual agravado reiterado contra la hermana de la denunciante ya que en el transcurso de la investigación la misma contó que también la había manoseado.

Este horror sucedió en un domicilio de calle Insaurralde de nuestra ciudad oculto en el seno de una familia aparentemente normal y con el aura de la religión tapando todo. Desde la iglesia sabían lo que ocurría y optaron solamente por expulsar al “pecador”. Como en una carta repetida en este tipo de denuncias que involucran a entidades religiosas, se prefiere “esconder los trapitos sucios”.

                                       Horror en el hogar

Johanna declaró ante las cámaras nacionales que su padrastro la amenazaba para que no contara nada. También que la tocaba en sus partes íntimas en distintos lugares de la casa y que luego abusaba de ella sexualmente en una habitación, todos los días. Revivió momentos espantosos donde su abusador la amenazaba para que no contara nada, de cómo sucedió de que a una edad donde iba descubriendo el mundo se encontraba con esa terrible contradicción de lo que decía la iglesia, su propio padrastro en las misas y el abuso al que era sometida.

“Ella denunció que entre los años 2006 y 2011, en el interior de un domicilio de calle Insaurralde, fue abusada sexualmente por la pareja de su madre cuando tenía 11 años hasta los 16. Primero mediante tocamiento y luego éste la empezó a acceder carnalmente”, explicó en su momento   el fiscal que entiende en la causa, el Dr. Leveratto, en la sede de la fiscalía.

“Estos hechos, de los cuales esta chica es víctima, con el devenir de la investigación se citó a la hermana, que también refirió que fue abusada por este sujeto, la pareja de su madre. En este caso fue abusada mediante tocamiento, no penetración. A partir de estas declaraciones, a este hombre se le inicio una investigación, que se siguió, teniendo dos víctimas. Se le imputan delitos contra la integridad sexual. La calificación legal es abuso sexual simple agravado reiterado y abuso sexual con acceso carnal agravado reiterado. En los dos abusos de estas chicas es agravado porque el acusado aprovechó la situación de convivencia que existía en ese momento, y reiterado, porque ocurrió en varias oportunidades”, explicó.

                                                La iglesia

En el tiempo en el que el acusado presuntamente abusaba de las menores, era pastor de la iglesia mormona y las autoridades de la misma sabían lo que ocurría “En ese momento tenía un cargo en la iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días, que son mormones. No nos consta  a nosotros otra denuncia, ni antecedentes por delitos contra la integridad sexual. En la investigación, a raíz de los dichos de esta chica, citamos a una autoridad de la iglesia, porque ella refería que había escrito una carta, que en su momento le había dado a la madre, y ésta la llevó a la iglesia. Esta persona, que era el superior del imputado, vino a declarar a la fiscalía y reconoció que había tenido noticias de esos hechos y que en su momento lo expulsaron de la Iglesia a este señor. En el 2013, antes de hacer la denuncia, este hombre ya estaba expulsado de la iglesia. Además explicó que una vez que tomó conocimiento de que había una denuncia penal se encontraba relevado del secreto de confesión como integrante de la iglesia. De alguna manera el superior admitió que tuvo entrevistas con la chica y con el hombre por separado y al interrogarlo, aparentemente el imputado le admitió que la había abusado pero solo con tocamiento y ahí explicó que lo expulsaron”, comentó el fiscal.

                                         Investigación

La investigación se desarrolló, se recabaron las pruebas, se hicieron pericias psicológicas de las dos víctimas, se hizo pericia al imputado, se lo citó a prestar declaración indagatoria y el mismo, conforme al derecho que lo asiste, se negó a prestarla.

“Nosotros mantenemos reservados este tipo de delitos, no podemos dar datos porque no queremos afectar la integridad de la víctima. En estos casos no damos nombres. Ella hizo la denuncia en el 2015 de hechos ocurridos en el 2006 y tuvo una respuesta adecuada porque se desarrolló la investigación. Hay muchas causas de abuso sexual en la ciudad y es normal que una persona abusada años atrás se decida, siendo mayor, a realizar la denuncia”, contó a nuestro medio el año pasado cuando trascendió este hecho a nivel nacional.(El Norte)