Procesaron al ex futbolista Alberto Márcico y a su hijo por defraudación

Así lo dispuso el juez Fernando Caunedo, quien además embargó sus bienes por la suma de 1,8 millones de dólares y 2 millones de pesos, respectivamente. Los imputados, que permanecerán en libertad, están acusados de vender departamentos que ya tenían dueño.

En el marco de la investigación desarrollada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°14, a cargo de Andrés Madrea, el juez Fernando Caunedo procesó, sin prisión preventiva, al ex futbolista Alberto José Márcico y a su hijo Lucas Alberto, por veintidós defraudaciones por desbaratamiento de derechos acordados, quince de las cuales también concurren con el delito de defraudación por estelionato. Además, el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°39 trabó embargo sobre los bienes de Márcico hasta cubrir la suma de 1,8 millones de dólares y sobre los de su hijo por 2 millones de pesos.

Los hechos

Márcico se dedicó a la actividad futbólistica: durante jugó en argentinos Ferrocarril Oeste, Boca Juniors y Gimnasia y Esgrima de La Plata. También tuvo una temporada en el club francés Toulouse FC. Estas referencias, su fama y los vínculos que forjó con otros deportistas (ex compañeros y allegados) le permitieron, tras su retiro de la actividad deportiva, dedicarse junto a su hijo Lucas a distintos desarrollos inmobiliarios a través de la empresa constructora “Edificio Migueletes 1268 SRL”.

En noviembre de 2016, una de las denunciantes firmó con Márcico un “convenio de reserva y promesa de venta” sobre dieciséis departamentos y seis cocheras, ubicados en un edificio de la calle Benito Quinquela Martín al 1700, en el barrio porteño de Barracas. En septiembre de 2017, la mujer adquirió a la empresa “Edificio Migueletes” los inmuebles, para lo cual Márcico le entregó los 16 boletos de compraventa.

Posteriormente, se determinó que algunos de los inmuebles adquiridos por la denunciante, habían sido vendidos nuevamente a otras personas.

La misma operatoria se verificó en un edificio de la calle Roosevelt al 3600 y en otro de la calle Migueletes al 1200, ubicados en los barrios de Coghlan y Belgrano, respectivamente. En aquella oportunidad, un hombre denunció que adquirió a la constructora “Edificio Migueletes 1268 SRL” dos departamentos en el desarrollo de la calle Roosevelt, que no cumplían con el metraje pautado al momento de la compra y los cuales se verificó posteriormente también fueron vendidos a otras personas, distintas al denunciante.

Lo mismo ocurrió con otros dos departamentos y un local comercial emplazado en el edificio de la calle Migueletes, que fueron vendidos como propios y sobre uno de los cuales Márcico constituyó una hipoteca.

Procesamientos

En base a las pruebas recabadas en la investigación, el fiscal Madrea solicitó que Alberto y Lucas Márcico fueran procesados como coautores de los delitos de defraudación por desbaratamiento de derechos acordados y estelionato.

El desbaratamiento de derechos acordados, previsto en el artículo 173, inciso 11° del Código Penal, consiste en una maniobra donde existen un negocio válido, por el cual una persona otorga un derecho sobre un bien a cambio de un precio o garantía de cumplimiento de una obligación. El delito se configura cuando ese derecho se ve frustrado por un acto posterior, que en el caso se dio por la entrega de los departamentos -que ya tenían dueño- a otras personas. Por su parte, para que se configure el delito de estelionato (artículo 173, inciso 9° CP) la persona debe vender un bien que no es suyo, como si lo fuera.

El juez Caunedo desestimó la versión brindada por Márcico respecto a que los denunciantes no eran compradores, sino que se trataba de inversores, a los cuales se les entregó los boletos de compraventa como respaldo del dinero prestado a Márcico para la construcción de los edificios, y por el cual recibieron intereses. Según el futbolista “no se les vendió ninguna propiedad, sino que prestaron dinero y les retornaron intereses. Frente a los avatares de la economía local, aun no se les devolvió el capital aportado y ello motivó el reclamo formulado”.

Así, tras analizar las pruebas y constancias de la investigación, el magistrado dispuso el procesamiento de Márcico y su hijo “como coautores materiales del delito de defraudación por desbaratamiento de derechos acordados cometida en forma reiterada, en un total de 22 ocasiones, siendo que en 15 de ellas se verifica concurso ideal con el delito de defraudación por estelionato también reiterada”.