Melincué: El almacén de ramos generales del «Turco» Salim es probablemente el más antiguo del sur de Santa Fe

(Por Carlos Waler Barbarich- para La Capital) En la intersección de las calles San Lorenzo y Alberdi, en Melincué, se erige el almacén de ramos generales más antiguo de la localidad y probablemente de la región; la despensa del «Turco» Salim como se la conoce en el puebloEn esa esquina emblemática, a 100 metros de la comuna y de la plaza central y a 200 metros del mangrullo histórico declarado Monumento Nacional, hay un cartel que indica el año en que se fundó el lugar: 1927. Originariamente el almacén se llamó La Rosarina. Aún sigue conservando los muebles desde la época de su fundación y la libreta de fiado se sigue utilizando como en aquellos buenos tiempos.

 

Mario Salim es la tercera generación familiar que está a cargo de la despensa desde hace más de 40 años. Heredó «el almacén» de su padre Julio Gregorio que murió a los 80 años. «Espero llegar también a la edad que llegó mi viejo», soltó risueño Mario.

En ese almacén todo parece detenido en el tiempo. Los muebles, las balanzas y hasta una fiambrera donde se secaban los embutidos o conservaban los quesos. La escalera, de varios metros de altura, sirve para bajar la mercadería que está en las interminables repisas. La libreta de fiado sigue vigente y no se diferencia mucho de las de antaño. Son de pequeño tamaño de unos diez centímetros de ancho por 20 de alto más o menos.

El turco, apodado así en el pueblo, sostiene que la fecha de inauguración la extrajo de una foto de aquella época, pero le consta que “este almacén estaba ubicado en lo que hoy es la Jefatura de Policía de la UR VIII y es previo al año 1927. Sucede que mi abuelo cuando se mudó de aquella despensa, compró una casa que es dónde estamos ubicados ahora y eso fue en 1927. Pero yo estimo que el almacén de mi abuelo Luis Juan Salim estuvo desde los primeros años de 1900”.

«Mi abuelo compró una casa que es dónde estamos ubicados ahora, y eso fue en el año 1927», dijo el «turco» Mario Salim. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

No hay constancia de que sea el almacén más antiguo de la región, o de la provincia quizás, pero Mario contó que en una charla que tuvo con un funcionario de la provincia de Santa Fe, éste le dijo que no conocía otro almacén santafesino tan antiguo y que haya estado abierto ininterrumpidamente durante tanto tiempo”. Además siempre perteneció a la misma familia y el nieto del fundador, Mario Salim, es quien dialogó con este diario para contar la historia del antiguo almacén.

Obviamente que este almacén, o despensa de ramos generales, es visitado por turistas que vienen a disfrutar de la laguna de Melincué, el hotel casino o los bares y restaurantes que son un clásico en la localidad y que convierten al pueblo en uno de los que más emprendimientos gastronómicos tiene en relación a la cantidad de habitantes. En Melincué viven alrededor de 2200 personas.

La Rosarina

Mario Salim no tiene mayores precisiones acerca del arribo de su abuelo, Luis Salim, a Melincué pero “seguramente fue antes de 1900. Cuando él llegó al puerto de Buenos Aires fue embarcado nuevamente hacia Rosario y creo que desde allí se fue con su hermano a Tucumán.

Luis Salim vino a la Argentina a los 14 años junto a su hermano que “tendría algunos años más o menos que mi abuelo”, contó Mario. Vinieron de Siria corridos por el hambre pero también con la idea de forjar un futuro en la próspera Argentina de aquellos años. Años más tarde perdió el rastro de su hermano y nunca más supo de él. Hasta el día de hoy nosotros tampoco sabemos de la suerte de quien era mi tío abuelo”.

En las primeras libretas de fiado que utilizó Luis Salim figuraba la despensa con el nombre de La Rosarina y su nieto Mario sostiene que eso “debe tener que ver con el desembarco de mi abuelo en el puerto de Rosario”. Las famosas libretas de fiado, se sigue utilizando aunque no con la masividad de otros años. Mario guarda viejos cuadernos que datan de las décadas de 1940, 50 y 60 y en la que se especifica la mercadería adquirida, el precio y la fecha de compra.

En los archivos, o cuadernos, del almacén se pueden encontrar datos que datan de la década de 1940 en adelante. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

En los archivos, o cuadernos, del almacén se pueden encontrar datos que datan de la década de 1940 en adelante. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

En su mano derecha, Mario Salim sostiene una libreta de fiado de la década de 1940. En la otra, una libreta actual. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

En su mano derecha, Mario Salim sostiene una libreta de fiado de la década de 1940. En la otra, una libreta actual. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

Polo turístico

En Melincué hay 14 emprendimientos gastronómicos entre bares, restaurantes y parrillas. Esto originó que el pueblo cabecera del departamento General López sea considerado como Polo Gastronómico Regional; término que por primera vez acuñó el empresario de ese rubro, Mario López Llopis, que además es el titular del Complejo gastronómico Fuego y Agua.

La secretaria de Turismo de Melincué sabe que además de los encantos naturales que pose el espejo de agua más importante del sur provincial (como lo es la laguna de Melincué), las edificaciones antiguas son un detalle no menor que concita la atención de los visitantes. Allí se pueden encontrar decenas de casas construidas alrededor de 1900 como por ejemplo el almacén del «Turco» Salim o el mítico Bar El Pelayo, que fue inaugurado en 1910.

La comuna fue creada, el 3 de septiembre de 1886. La estación del ex Ferrocarril Mitre, inaugurada en 1890, conserva el nombre San Urbano. No obstante, se toma al 27 de noviembre de 1777 como fecha de fundación del Fuerte San Juan Bautista; a unos pocos kilómetros de donde hoy está asentado Melincué.

El complejo Fuego y Agua está enclavado en el corazón de Melincué y tiene un restaurant y una parrilla. Pertenece a Mario López Llopis.

El complejo Fuego y Agua está enclavado en el corazón de Melincué y tiene un restaurant y una parrilla. Pertenece a Mario López Llopis.

Ramos Generales

Según el informe de la secretaria de Turismo de Melincué y ratificado por el propio Mario Salim “el edificio de la despensa conserva su estructura original, el antiguo mostrador para parroquianos, altas repisas de noble madera con diferentes productos para vender a la población: vajilla, ropa de campo, alimentos, lámparas a kerosén, entre otras cosas.

“Todavía se conserva los muebles donde se colocaba el azúcar y la yerba para vender a granel. “Entrar a este viejo almacén, y ver los chapones que adornan sus paredes con dibujos de Molina Campos, es un placer que no podemos obviar si venís a Melincué. Aún está el palenque de quebracho, donde criollos y gauchos ataban a sus caballos. Hoy sigue abierto y es atendido por la tercera generación de la familia”, sostienen desde Turismo a cargo de la comunicadora social Claudia Rosenthal.

En estos muebles, que están en el local desde 1927, se guardaba la mercadería que se vendía a granel como azúcar, avena, yerba entre otras cosas. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

En estos muebles, que están en el local desde 1927, se guardaba la mercadería que se vendía a granel como azúcar, avena, yerba entre otras cosas. (Foto Corresponsalía Venado Tuerto)

Así se veía el almacén de ramos generales del

Así se veía el almacén de ramos generales del «turco» Salin; don Luis que llegó de Siria alrededor del año 1900.