El rol de la DATIP en el esclarecimiento del homicidio de Lucas González

La labor de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal incluyó, a lo largo del proceso, la recopilación de evidencia digital y videográfica, su análisis forense y compilación. Su trabajo constituyó uno de los pilares probatorios de la acusación en el juicio por la muerte del joven, perpetrada por policías el 17 de noviembre de 2021.

La Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) colaboró con la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°32 prácticamente desde el inicio de la investigación por el homicidio de Lucas González. El crimen del joven futbolista -y el intento de homicidio de sus tres amigos- en manos de tres oficiales de la Brigada 6 de la Comisaría Vecinal 4D de la Policía de la Ciudad ocurrió el 17 de noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas.

La directora de la DATIP, Romina Del Buono, a los secretarios Eric Deuteris y Javier Villar; al secretario de los Laboratorios Forenses, Ramiro Perroni; al jefe del Laboratorio de Análisis de Telecomunicaciones e Informática, Nicolás Sanguineti, y a parte del equipo que participó en los peritajes que se realizaron a lo largo de la instrucción.

La DATIP tomó intervención, a pedido del fiscal Leonel Gómez Barbella, cuando fue allanada la Comisaría Vecinal 4D a los pocos días del crimen. En ese momento, se realizó la sincronización y copias de seguridad de las cuentas de correo de la dependencia policial. Además, se incautaron una considerable cantidad de equipos de telefonía celular, entre ellos algunos POC -dispositivos que tienen un software especial de bloqueo, que impide que se use para otros fines distintos que la comunicación policial-, para su análisis.

Las labores desarrolladas por el equipo forense de la DATIP incluyeron el análisis de 9.317 conversaciones y 19.507 llamadas telefónicas registradas entre las principales personas implicadas en los hechos. Esta información se obtuvo de los peritajes efectuados sobre 40 equipos de telefonía, aunque, a la fecha, aún resta el peritaje y análisis de dos dispositivos.

Con respecto al método con el cual se perita un equipo POC o un teléfono celular común, el jefe del Laboratorio de Análisis de Telecomunicaciones e Informática Nicolás Sanguineti explica que es necesario inhabilitar el bloqueo, para lo cual en este caso interactuaron con la Policía de la Ciudad para ello. Tras ello, los equipos se desconectan de la red de telefonía para evitar el borrador remoto o que se altere la prueba si llegase a ingresar algún mensaje posterior al secuestro del equipo. En este caso concreto, a menos de 24 horas de haberse recibido el material, se iniciaron las extracciones y se obtuvieron muchos datos en poco tiempo.

Desde la DATIP resaltaron la relevancia de la “cadena de custodia” de los objetos secuestrados y de la obtención de la evidencia digital. En ese sentido, destacaron que, una vez que se reciben los equipos en la Dirección, se les asigna un código y se deja constancia de las condiciones en que ingresaron. Explicaron que luego se procede a la extracción integral de la información del dispositivo y se resguarda bajo un “código HASH”. Precisaron que, en este contexto, la comunicación constante con la fiscalía permite el ajuste de los criterios de búsqueda probatoria a la teoría del caso desplegada por el representante del Ministerio Público Fiscal.

Una vez que el Laboratorio obtiene la evidencia digital, la envía al Cuerpo de Investigadores. Allí se analizan los datos obtenidos y se producen los informes pertinentes. También se mantiene una constante comunicación con la fiscalía y se envían adelantos de pruebas -por nota- o informes preliminares.

Las labores desarrolladas por el equipo forense de la DATIP incluyeron el análisis de 9.317 conversaciones y 19.507 llamadas telefónicas registradas entre las principales personas implicadas en los hechos. Esta información se obtuvo de los peritajes efectuados sobre 40 equipos de telefonía.

La directora de la DATIP marcó al respecto la importancia del trabajo conjunto entre los técnicos de los Laboratorios Forenses y el Cuerpo de Investigadores, dado que la interacción constante de los equipos permite enriquecer los informes y devolver un resultado completo a las fiscalías, pues todas las dudas técnicas que puedan surgir en el desarrollo del análisis y decodificación de la información se despejan inmediatamente con los técnicos y no se necesita recurrir a otras fuerzas o especialistas.

Dentro de la causa se efectuó también -con colaboración del Laboratorio de Análisis de Documental y Contable- un mapeo con 1.254.310 coordenadas obtenidas del sistema de geolocalización instaladas en uno de los celulares que utilizaba uno de los acusados.

En la investigación por el crimen de Lucas, la DATIP también analizó las más de 300 cámaras de seguridad cercanas a la escena del crimen. Con ese volumen de información fue «crucial considerar la franja horaria”, indicó Ramiro Perroni, secretario de los Laboratorios Forenses. A partir de ese estudio, se realizó una compaginación fílmica que fue usada por el fiscal general Guillermo Pérez de la Fuente como apoyo durante el alegato en el juicio oral que terminó el 11 de julio pasado.

“DATIP es una caja de herramientas”

Las y los especialistas de DATIP coincidieron en la importancia del trabajo en equipo, el abordaje multidisciplinario de los hechos y la interacción directa con las fiscalías, para que “la mirada del investigador sea la del fiscal”. En ese contexto, destacaron: “Es importante que la mirada jurídica se complemente con las miradas técnicas”.

Por su parte, Deuteris hizo hincapié en el “cambio de paradigma en la investigación criminal”, la necesidad de “adaptarse a los nuevos desafíos” y la importancia de mantener “vínculos sanos entre el Ministerio Público Fiscal y las fuerzas federales de seguridad”, para el intercambio de recursos materiales y humanos.

Los y las integrantes de DATIP definieron al área como “una caja de herramientas” al servicio de las fiscalías debido a que las y los representantes del Ministerio Público Fiscal pueden recurrir a la Dirección no sólo para el análisis y procesamiento de evidencia digital o fílmica, sino que también pueden solicitar la intervención de sus especialistas como peritos de parte -en materia médica o tecnológica- y/o solicitarles dictámenes técnicos para las investigaciones