El 10% de las embarazadas que consumen alcohol tienen hijos con Síndrome Alcohólico Fetal

Desde el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense, elaboraron un informe sobre el impacto del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) a nivel global, los indicios que existen sobre su incidencia en la Argentina y distintas propuestas de políticas públicas.

Las estadísticas internacionales muestran que alrededor del 10% de las mujeres consumen alcohol durante el embarazo dan a luz a un hijo/a con este síndrome. La Argentina tiene una prevalencia estimada de 19,2 casos por cada 10.000 nacidos vivos, por encima del promedio mundial (14,6 casos).

“En nuestro país, actualmente, el consumo de alcohol comienza a edad temprana durante la adolescencia (el 80 % antes de los 15 años), habiéndose casi igualado los patrones de consumo entre hombres y mujeres. Si se tiene en cuenta que aproximadamente el 45 – 50% de los embarazos no son planificados (y que este porcentaje es aún mayor entre adolescentes) y que entre un 15-25 % de las mujeres tienen consumos episódicos excesivos o binge drinking, se puede entonces inferir que un porcentaje significativo de mujeres gestantes expondrán al feto a cantidades significativas y peligrosas de alcohol antes de reconocer su estado de embarazo. Es una verdadera conducta de riesgo con consecuencias que pueden ser terribles y no reversibles para el bebé”, explicó el Defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, Walter Martello.

¿De qué se trata?

 El SAF es la punta del iceberg del Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) que se manifiesta con malformaciones faciales características. El diagnóstico clínico del SAF reposa en un grupo compuesto por tres elementos semiológicos que constituyen el conjunto nuclear de las manifestaciones del síndrome: retraso del crecimiento intrauterino y extrauterino;  dismorfismo facial característico y anomalías morfofuncionales del neurodesarrollo en el Sistema Nervioso Central (SNC)

Recomendaciones

Ante esta problemática el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense.

 -No existe evidencia científica suficiente para definir ningún umbral de consumo seguro de alcohol durante el embarazo

-La abstinencia es la opción más prudente para una mujer que está o podría quedar embarazada

-Realizar campañas de Información y concientización sobre los efectos perjudiciales de la exposición prenatal al alcohol en el feto en desarrollo y las posibilidades de desarrollar casos de TEAF

-Capacitar al personal sanitario de los centros de salud para la detección de posibles casos de TEAF y de  mujeres embarazadas con consumo problemático de alcohol.

-Las mujeres embarazadas deben tener acceso prioritario a los dispositivos socio-sanitarios de atención de las adicciones.

-Modificar y actualizar la legislación vigente y las regulaciones sobre publicidad de bebidas alcohólicas en medios de comunicación social: debería destinarse, como mínimo, un tercio del espacio en la pantalla con destino al mensaje de prevención alertando a las mujeres sobre los peligros del consumo de alcohol durante el embarazo y la posibilidad que esta conducta genere casos de niños/as afectados con TEAF.

-Exhortar e involucrar activamente a la industria de las bebidas alcohólicas para que asuman una actitud responsable respecto a la publicidad de sus productos dirigida a mujeres fértiles. (InfoGEI)