(GEI)- La noticia se conoció, el pasado 6 de abril a partir de la obtención de los resultados de un examen realizado por el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), ordenado por el juez federal Nº 4 Marcelo Bailaque. Para la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, la restitución de este nuevo nieto, "es un premio ante esta tarea tan ardua que llevamos adelante" los organismos de derechos humanos.
En este caso, la información se dio a conocer luego de que el juez notificara a las partes el resultado del estudio de ADN realizado en el BNDG, que fue entregado al juzgado en forma personal por sus autoridades. Según los cálculos obtenidos a partir del ADN, los padres desaparecidos tienen una probabilidad de parentalidad del 99,9% con respecto al perfil genético obtenido.
En declaraciones a la prensa Carlotto, expresó que la joven "va a sentir mucho orgullo de estos dos padres, porque eran chicos con una convicción de lucha, pero también estudiantes, trabajadores y profesionales".
María estaba en el vientre de su madre, Cecilia Beatriz Barral, el 2 de agosto de 1976, cuando junto a su pareja fue secuestrada en un operativo clandestino llevado adelante por el Destacamento de Inteligencia 121. Fue criada por una familia santafesina y gracias a la incesante tarea de búsqueda de su hermana Ana pudo conocer de su familia biológica y obtener su identidad.
El caso tiene correspondencia con el de los hijos de Ernestina Herrera de Noble, ya que la joven no aceptaba hacerse un análisis de ADN, hasta que la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario lo ordenó. Al respecto, la titular de Abuelas explicó que "como otros chicos, (María) se negaba (a realizarse los exámenes de ADN), no quería saber, tenía miedo. Todo lo que es desconocido produce rechazo. El nieto 102 también se negó y ahora es un chico feliz que transita por la casa de las Abuelas como si fuera su casa", subrayó Carlotto, y auguró que "le va a pasar lo mismo a ella (por María).
"La historia que vivió en el pasado no se le va a borrar, es parte de su vida, y nadie pretende que cambie de forma de vida, de amistades o de afectos, porque eso es ella", explicó. Y consideró que "las Abuelas de Plaza de Mayo queremos liberarla de la mentira para entregarle la verdad y que camine ese camino de verdad" porque de esta manera "el día que tenga hijos sabrán también de dónde vienen y ella también tendrá muchas respuestas para cosas que sentía".
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