Los delincuentes, de entre 20 y 25 años irrumpieron en el domicilio de ruta Nº 8, kilómetro 232, cerca de las 20:00, perfectamente preparados para cometer el robo, ya que estaban provistos, con armas de fuego y guantes para no dejar huellas digitales en el lugar, además de ocultar sus rostros con gorras de visera y cuelleras.
El primero de los delincuentes que ingresó a la vivienda empuñaba una escopeta recortada y al encontrarse con el morador le ordenó: “levantá las manos. Decime si hay alguien más”. Seguidamente, entró a la casa el otro maleante provisto también con una escopeta y le ordenó a la víctima que mirara para abajo o lo “quemaba”.
Los asaltantes condujeron al damnificado hasta una de las habitaciones donde se encontraba su compañero y posteriormente al dormitorio restante donde se hallaba la otra persona.
Las tres víctimas fueron obligadas a recostarse boca a bajo en el suelo siendo maniatadas por uno de los delincuentes mientras los amenazaban para que les entregaran el dinero.
Luego de varios minutos de permanencia dentro de la vivienda, los asaltantes cargaron la ropa que pudieron dentro de un bolso, tres pares de zapatillas, un reproductor de DVD, un televisor de 21 pulgadas pantalla plana, cuatro celulares de los damnificados y alrededor de 1300 pesos en efectivo.
Satisfechos los malvivientes dejaron a las tres personas atadas dentro de la casa y se dieron a la fuga con rumbo y móvil desconocido (La Opinión)
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